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¿Qué significa la Acreditación de Laboratorios Las Américas Auna por parte del Colegio Americano de Patología?

Por la Dra. Tania Casanova

Wednesday, March 9, 2022/Categories: Blog

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Cada vez que el certificado de Acreditación del Colegio Americano de Patología llega a Laboratorios Las Américas Aúna, el equipo siente una satisfacción inmensa, aún cuando han pasado varios años de haberlo obtenido por primera vez; la experiencia de ser evaluados bajo una metodología de alto nivel nos enorgullece. Y claro que no se trata de este certificado por sí mismo, que es básicamente un documento, sino más bien esa sensación tan positiva de que nuestro esfuerzo por hacer las cosas bien, con los más altos estándares de calidad, está siendo reconocido y es eso lo que nos llena de orgullo.

 

En la cátedra de calidad en salud alguna vez un muy buen profesor decía que el dicho de que el papel aguanta todo aplica para el caso de la calidad también, es decir, que podemos tenerlo por escrito, y quizás varios podrían,  pero que más allá  de eso, de la acreditación o  de la certificación, en las instituciones de salud debemos cuestionarnos objetivamente si estamos comprometidos  con la calidad y qué tanto la cultura de calidad ha permeado nuestros procesos para que podamos impactar de manera positiva el servicio  de nuestros pacientes y cómo es el caso de Aúna,  ser capaces de transformar el cuidado de su salud.

 

Por eso queremos dedicar nuestro blog de hoy a analizar un poco cuál es el impacto que el compromiso con la calidad y la acreditación CAP tiene en términos prácticos para nuestros grupos de interés: el paciente, el médico y las instituciones a las que entregamos los servicios del laboratorio.

 

Cuando la cultura de la calidad realmente ha permeado los procesos y los equipos trabajan convencidos de que buscar la mejor manera de hacer las cosas es el único camino, cuando nos miran desde fuera y contamos con las herramientas para analizar lo que se ve, y para comprometernos a corregir el rumbo de algún proceso por que realmente hay una mejor manera de hacerlo; eso definitivamente significa una diferencia para el usuario del servicio.

 

El usuario del servicio de salud puede a primera vista no percibir lo que hay detrás de este, por ejemplo en el caso del laboratorio, el usuario probablemente conoce que una buena preparación, el ayuno, la toma o suspensión de sus medicamentos, etc., son pasos importantes para que el análisis de su muestra sea el correcto, pero quizás no tiene tan presente que un adecuado proceso de identificación de su muestra durante la toma, una buena conservación de esta a la temperatura adecuada, el tiempo que pasa desde la toma hasta su procesamiento, los equipos que se utilizan para analizarla y el personal experto que lo hace, también son elementos fundamentales para que se lleve a buen término la entrega de su resultado.

 

Así, cuando la calidad es una actividad que está inmersa en el hacer de cada persona, de cada equipo y cada proceso, nos hemos esforzado de manera consistente y sostenida por conocer, entender, adaptar e implementar las mejores prácticas y lo hacemos como parte de nuestra labor y como es el caso del CAP,  hemos sido evaluados sobre estas prácticas y nos han dicho qué puntos tenemos que mejorar, y todavía más importante y relevante de la cultura de calidad: somos capaces de aceptar que siempre habrá cosas que se pueden hacer mejor, de entender que los errores son oportunidades de mejoramiento  y trabajar para alcanzar el estándar esperado está en nuestro ADN. Allí, en ese momento, es cuando se revela la gran diferencia entre lo que el paciente recibirá de un laboratorio comprometido con la calidad.

 

Pero seguramente es importante profundizar en esta diferencia.  Y lo haremos diciendo que está en que cada paso dentro del proceso del laboratorio y sus fases (preanalítica, analítica y postanalítica), ha sido revisado a conciencia y esto permite un nivel de estandarización y control para cada test, que resulta en que la información que se entregue sea realmente confiable y útil para el médico tratante y lo apoye en su toma de decisión, ayudando a implementar actividades preventivas o a indicar un tratamiento específico para cada paciente.

 

Cuando el paso a paso que nos lleva a generar este resultado lo han revisado grupos interdisciplinarios y lo han incluso corregido, y existe el compromiso organizacional alrededor de esto, el efecto lógico es que se genere un mejoramiento continuo y que los niveles de confiabilidad aumenten. Por lo tanto, este resultado tiene un gran potencial de ser realmente útil para el paciente, el médico o la institución que lo recibe.

 

Construir confianza no es fácil, casi en ningún escenario de la vida pero estamos convencidos que la calidad en salud construye confianza, una razón más por la cual vale la pena trabajar en ella, una razón más por la cual los pacientes, los médicos y las instituciones nos eligen para prestarles los servicios de laboratorio.

 

Sólo de esta forma la calidad pasa de ser un enunciado, un documento o una palabra, a ser lo que hacemos cada día en cada paso y lo que entregamos para hacer  realmente la diferencia, transformar el cuidado de la salud y cuidar la vida a cada instante.

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